viernes, 16 de enero de 2015

UN PERSONAJE ILUSTRE: “DON SANTO PAGNUTTI” (08-07-2006)

          Corría el año 1928 y cruzando el inmenso mar como tantos que buscaban un nuevo horizonte, llegó un gringo a nuestras tierras. Tenía 18 años, pero su corazón encerraba las ilusiones típicas de un inmigrante. Se internó en el monte Chaco-Santiagueño, en tierras de sol y quebracho, de criollos, donde el silencio guardó secretos de mil almas y donde el extranjero puso sus ojos y sus esperanzas.
              Aquí vivió Don Santo hasta que el Padre del cielo lo llamó. Vivió sin mezquindad, sin interés, con toda la capacidad que el Creador le supo regalar, fue un genial constructor, diseñador de planos y es más, no debe haber en Quimilí un edificio donde Santo no haya puesto su granito de arena.
No cursó la carrera de Ingeniería pero supo ejercerla como el ingeniero más hábil. Sus estilos creados se reflejaban a cada paso en las distintas obras que se construían en la ciudad y lo mas grandioso es que jamás lucró con sus trabajos.
Cada vecino que pensaba construir su vivienda recurría a Don Santo, y él era el asesor especial sobre el terreno, trazaba los planos y era él quién personalmente visitaba la obra en construcción portando sus instrumentos de medición y aconsejando a los propietarios lo que realmente les convenía.
Cumplió una gran misión en el año 1963, cuando especialistas del Instituto Geográfico Militar recurrieron a él para realizar un relevamiento aéreo Fotogramétrico de nuestra Provincia. Santo, sobrevolando con ellos pudo tomar los mosaicos que permitieron confeccionar las cartas aéreas de la época, para la aeronavegación, sobre todo para pilotos que vuelan por contacto visual.   

    De estos resultados podemos deducir hasta donde llegaba la capacidad del “gringo Santo”, como cariñosamente lo llamaban grandes y chicos, porque para nadie era un desconocido.
              También amplió tareas en obras públicas de la Municipalidad Quimilense, por eso era muy común verlo con sus aparatos de agrimensura, su teodolito y sus jalones, nivelando las calles de nuestro pueblo, que las sabía conservar son desagües perfectos y debida señalización.
              Fue Santo quien trabajó en la construcción de la pista de aterrizaje actual, paralela a la salida de la ruta que nos comunica con la localidad de “El Colorado”, esto fue en el año 1968.
              Pero Santo , no solo brilló en la faz laboral, sino también en lo social, cultural y deportiva, ya que era un íntegro, lleno de cosas para dar.
Era dueño de dones especiales, su simpatía, educación y el nivel de sus conversaciones amenizaban todo encuentro al que acudía.
Muchos Quimilenses recordamos un acontecimiento muy triste que vivió nuestro pueblo  el 5 de noviembre de 1980. Ese día la naturaleza nos golpeó muy de cerca, un tornado arrasó con todo nuestros adelantos. El lamento , la impotencia, la desesperación y el dolor nos inundaron, ya que a las pérdidas materiales se sumaron las humanas.
En esa prueba dura que nos tocó asumir, también Don Santo supo trabajar sin descanso para volver a construir lo que en gran medida se había destruido viendo renacer a Quimilí nuevamente, de entre las cenizas del Ave Fénix.
Todo lo que se escriba sobre Don Santo es poco, porque fue un pilar de nuestro pueblo, porque con toda la fuerza de un gringo de ley supo construir y luchar por dejarnos con sus obras una enseñanza de esfuerzo, de sacrificio, de habilidad y de progreso, impulsado seguramente por eso tan fuerte que poseen los italianos y que se llama amor al prójimo sin esperar otra recompensa de la que seguramente hoy Don Santo ya alcanzó, la de gozar frente al rostro del Padre de Dios.

Fuente: Libro “Quimilí Ayer y Hoy” de la Licenciada Norma Liliana Andolfi

3 comentarios:

  1. Hola Diego,
    quisiera comentarte algo de Santo Pagnutti, primero tengo que ver si consigo mandarte este msje. No se si funciona mi cuenta de google.Hago una prueba.
    Maria Julia Mazzarino

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  2. Hola Diego,
    yo de nuevo. Quería comentarte que me emocionó mucho este articulo de tu blog. Yo nací en Añatuya y vivi en Quimilí desde los 15 dias hasta casi los 5 años. Nunca más volví, pero tengo recuerdos de mi infancia temprana, de esos imborrables, porque mi padre, José Alberto Mazzarino, era un ferroviario de Quimilí. Su mejor amigo era Santo Pagnutti, me habló toda la vida de él, y Santo siempre estuvo presente con una carta en mi vida. Recibí la última carta de Santo en Alemania, donde estaba haciendo el doctorado, a principios de los '80. Siempre me felicitaba por lo que hacía y me empujaba a seguir, me hablaba de Quimilí, de Sgo del Estero, de su amor por todo esto. Él era un argentino más argentino que cualquiera de nosotros. Nunca más lo vi desde que salí a los 5 años de Quimilí, pero siguió siempre en mi vida contandome de su patria chica. Gracias por recordarlo.
    Maria Julia Mazzarino

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  3. Muchas gracias profesor Diego por publicar sobre este personaje tan querido que formó parte de nuestra comunidad, mi abuela Blanca Toledo, doña Olga de Sosa de Berco y mi amiga la Sra. Anita Muscio de Vivas también me contó su historia de solían hablarme mucho de él y su trabajo. Hace 6 años que trabajo en la Municipalidad de Quimilí, específicamente en el área de Catastro, estoy a diario en contacto con esos planos que solía realizar Santos, esos planos de división de Quintas y lotes, perfecta y minuciosamente trabajados a mano, son a los que siempre recurro por alguna que otra información para conocer la historia en la división de esos pedazos de tierra, cada vez que esto ocurre... veo sus trabajos y me acerca más a momentos de mi infancia cuando solía escuchar las historias de mi querida abuela, fueron tiempos de mucha felicidad y al mismo tiempo asombro por la historia de mi ciudad que entrama la vidas de todos y siempre en ese urdimbre se hila indudablemente un recuerdo, hechos o las buenas obras de Don. Santos.

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