viernes, 13 de febrero de 2015

QUIMILÍ: UNA CIUDAD QUE CRECE EN NÚMERO DE HABITANTES Y EN NECESIDADES BÁSICAS INSATISFECHAS 30-09-2006

           La Ciudad de Quimilí ha experimentado, en los últimos años, un crecimiento notable en el número de habitantes. Esto se debió, fundamentalmente, al éxodo de los pobladores del campo hacia las áreas urbanas, que emigraron con la esperanza de encontrar mejores posibilidades para el desarrollo de sus vidas. Y también por la llegada de inversores, de distintas provincias del país, atraidos por las óptimas condiciones agropecuarias de la zona.
Este crecimiento poblacional no ha sido acompañado por una correcta distribución urbana de los distintos espacios habitacionales. De esta manera los barrios se fueron formando, en muchos casos, en forma azarosa y desordenada, sin la planificación correspondiente, ni el acompañamiento desde el municipio en la cobertura de los servicios básicos requeridos por los pobladores.
L.E.A. Revista del Interior recorrió el Barrio Campos II con un Grupo de alumnos del I.F.D. Nº 13 Calasanz, acompañados por los docentes Marcia Torres, Cesar Luís Manzino y Diego López, quienes tenían la finalidad de percibir las características urbanísticas del lugar y las condiciones en las que viven los vecinos del mismo.
Este trabajo se enmarca dentro de un proyecto del Profesorado de Geografía que pretende brindar aportes concretos para el mejor ordenamiento de la ciudad, en especial de los barrios periféricos que se formaron y crecieron en forma desordenada. Con la información obtenida se elaborarán informes y confeccionarán planos con la posible distribución urbanística del lugar y serán puestos en consideración de la Municipalidad  de Quimilí para que obre en consecuencia.
Campos II está situado en el sector Este de nuestra ciudad, su acceso es por la prolongación de la avenida San Martín, cruzando la Ruta provincial nº 6, y se extiende a lo largo de una calle de tierra hasta los límites del predio de la desmotadora de algodón, donde continua por otra calle que toma rumbo norte hasta el camino que conduce al basural. Cuenta con unas 50 viviendas, en su mayoría precarias y sin los servicios básicos correspondientes y viven por lo menos 200 personas, la mayoría niños.
Por lo que se pudo apreciar en el trabajo de investigación realizado en esta área: llega hasta allí el tendido de la red eléctrica, pero solo en algunas viviendas se realizaron la bajada correspondiente; el barrio no cuenta con el servicio de agua potable y sólo tienen en sus veredas una manguera que les provee de agua salada, que es ocupada para la higiene personal y lavado de ropas y de otros elementos.
 La mayoría de las viviendas son de uno o dos ambientes, donde conviven por lo menos 5 personas. Están construidas con barro, palos, plásticos y otros materiales precarios; tienen piso de tierra; el baño está alejado de la casa, cubierto con solo una lona; y la cocina es la misma intemperie, donde el principal combustible utilizado es la leña.
Consultados por sus fuentes de ingresos económicos, las pocas personas ocupadas respondieron que hacen changas, reciben un plan social o se dedican a hacer ladrillos y carbón. También algunas familias crían gallinas, chivos y chanchos, con lo que pueden de alguna manera subsistir.
Por el barrio no pasa el camión recolector de residuos y mucho menos el regador, tampoco tienen iluminación artificial en las calles y la policía en excepcionales situaciones recorre el lugar.
El barrio Campos II es solo una muestra de una realidad, para muchos desconocida, pero tan verdadera como que nadie se hace cargo, en serio, de las cuantiosas necesidades de estas personas que forman parte de nuestro Quimilí.
Nuestra Ciudad ha crecido y seguirá creciendo, debemos procurar que este crecimiento vaya acompañado de un mejoramiento en las condiciones de vida de sus habitantes y en el incremento de las fuentes genuinas de trabajo, si queremos, realmente un Quimilí grande y próspero.


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