INTERCONECTADOS O INTERCORTADOS:
Lo que en teoría es la solución a los problemas energéticos que arrastramos desde antaño, la realidad nos demuestra que los cortes, especialmente en esta época del año, se han incrementado dejando a Quimilí en reiteradas ocasiones sin la bendita electricidad.
Si no es el viento, es la lluvia; si no es el fuego es cualquier motivo imaginable el que nos deja desconectados y sin previo aviso. Lo concreto es que centros de salud, centros educacionales, comercios, industrias y las familias en general padecen las consecuencias de la ineficiencia en la distribución energética del servicio que pagamos.
A los cortes hay que sumarles las subas y bajas permanentes de la tensión circulante que mantienen en jaque a los artefactos eléctricos, que una vez quemados, la empresa de distribución, difícilmente se hace cargo de su recomposición, aunque reciben millones de pesos por el mal servicio que brindan.
Si bien hay instituciones, comercios o familias que tienen la posibilidad de generar energía eléctrica durante las interrupciones del servicio, la solución no tiene que venir de los particulares, sino más bien de la empresa de la que dependemos y sobre todo de nuestras autoridades gubernamentales que tienen la obligación de exigir un servicio mejor y que las inversiones garanticen durabilidad y no sean parches perentorios.
La energía eléctrica es un elemento fundamental para el desarrollo de toda ciudad y Quimilí necesita de garantías en la optimización de este servicio si desea mantenerse en el camino del crecimiento. Por lo tanto es menester que dejemos de ser meros espectadores de este creciente problema y comencemos a exigir lo que ampliamente nos merecemos.
La empresa distribuidora debe estar preparada para cubrir las exigencias actuales de una ciudad, que no precisa más que le tomen el tiempo y jueguen con su paciencia y sus necesidades. Y nuestros gobernantes tienen la oportunidad inmejorable de hacer valer nuestros derechos, más aún, cuando pagamos para recibir un buen servicio.
Diego Eliseo Leonardo López

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